Electroacupuntura para Cicatrices y Queloides

La formación y la reparación de las cicatrices están condicionadas por diversos factores, por ejemplo, el tamaño, la localización, la profundidad de la cicatriz, la edad de la persona, las características de la piel (pigmentación), la herencia, etc. La piel joven suele producir cicatrices más gruesas –debidas a un sobrecrecimiento– que la piel de personas con edad más avanzada, pero son estas últimas las que tienen peor proceso de cicatrización.

Hay algunos factores que retardan la cicatrización

  • Tamaño y tipo de la herida
  • Infección.
  • Localización y vascularización.
  • Infecciones sistémicas.
  • Vasculopatías.
  • Medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos, los corticoides, los anticoagulantes o antineoplásicos.
  • Edad avanzada.
  • Alcoholismo y tabaquismo.
  • Malnutrición.
  • Patologías asociadas cómo una uremia aguda, diabetes, anemia grave, etc.

Los cuidados de una herida recibidos durante la etapa de regeneración serán decisivos en el aspecto final de las cicatrices. 

¿Se puede volver una Cicatrización patológica? 

Una cicatrización puede ser patológica, cuando afecta a la integridad anatómica y funcional de la zona en la que está la cicatriz. Este tipo de cicatrización se puede subdividir, a su vez, en dos tipos, según el grado que alcance: 

Excesiva. Hipertrofiada o Queloide. Hay un exceso de tejido cicatricial causado por un aumento de la celularidad y de la gran actividad de los fibroblastos. Esto da lugar a adherencias y con ello a limitación de movilidad de los tejidos colindantes con la consiguiente afectación de su funcionalidad.

Cicatriz hipertrófica
Queloide

Insuficiente. Al contrario que la cicatrización patológica excesiva, se caracteriza por un déficit de tejido cicatricial. Ello comporta que las heridas acaben siendo crónicas y en muchos casos inestables.

Abordaje FISIOTERAPÉUTICO

Hay muchos y diversos tipos de tratamientos para subsanar las adherencias causadas por las cicatrices. Es importante resaltar que, en ningún caso, una cicatriz podrá ser eliminada por completo, pero sí que en buena parte de los casos pueden quedar casi inapreciables. Y más allá de lo estético, eliminar las adherencias que pueden provocar falta de funcionalidad de los tejidos y órganos próximos e, incluso, a distancia de las cicatrices.

El tratamiento fisioterapéutico es muy efectivo en este ámbito, aplicándose dos tipos de tratamientos, invasivo y conservador.

En la actualidad los tratamientos a nivel conservador se llevan a cabo mediante Técnicas de Terapia Manual y Técnicas de Inducción Miofascial, ya sea combinándolas entre ellas y/o con otro tipo de técnicas, como la RADIOFRECUENCIA y LAS ONDAS DE CHOQUE. Sin olvidar el trabajo mediante ejercicios activos específicos, hasta la normalización de la estructura.

Dichas técnicas se realizan en el momento de remodelación del tejido, cuando es más maleable y adaptable. Es decir, cuando todavía no se han producido cambios estructurales en el tejido irreversibles, no se ha llegado a fibrosar y a desalinear el tejido conjuntivo, por lo que no existe una gran alteración del sistema fascial. Llegando a conseguir un correcto alineamiento de las fibras de colágeno, manteniendo una adaptabilidad, elasticidad y funcionalidad óptima a nivel articular. aarticular,articularmuscular y visceral.

Sin embargo, si ya se han producido cambios en el tejido y este se ha fibrosado y adherido, estas técnicas serán más efectivas en combinación con la ELECTROACUPUNTURA.

La ELECTROACUPUNTURA ayuda a mejorar la movilidad de deslizamiento entre los diferentes planos fasciales, tratando los focos fibrosados y recuperando así el tejido sus propiedades.

Paciente con cicatriz hipertrofiada recibiendo tratamiento de ElectroAcupuntura en FISIOCLINIC

La importancia de un adecuado diagnóstico en Fisioterapia

Uno de los problemas que sigue existiendo en fisioterapia es la aplicación de tratamientos protocolizados para tratar las distintas sintomatologías a las que nos enfrentamos a diario.  ¿Qué quiere decir esto? que se está olvidando una parte muy importante en Fisioterapia y en cualquier acto terapéutico: HACER UN BUEN DIAGNÓSTICO.

El diagnóstico en fisioterapia es el resultado de un proceso de razonamiento clínico que da como resultado la identificación de impedimentos existentes o potenciales, limitaciones en las actividades y sobre todo, la identificación de los factores que están causando tales impedimentos o síntomas.

El propósito del diagnóstico es guiar a los fisioterapeutas para determinar el pronóstico y las estrategias de intervención más apropiadas para los pacientes. Si el proceso de diagnóstico revela hallazgos que no están dentro del alcance del conocimiento o experiencia del fisioterapeuta, o sólo con la fisioterapia no se espera alcanzar resultados 100% satisfactorios, el fisioterapeuta remitirá al paciente a otro profesional que pueda ayudarlo a alcanzar su bienestar (traumatología, neurología, psicología, nutrición…)

No debemos olvidar que la salud comprende el bienestar FÍSICO, BIOQUÍMICO Y PSICOLÓGICO. El físico se suele tener muy presente, pero quizá se obvia que pueda existir un problema a nivel bioquímico (alimentación, hidratación, etc) , o un problema psicológico (cuadro ansioso que produce un espasmo del diafragma, con su respectiva afectación visceral).

En definitiva, es importante entender la complejidad del organismo, conocer las relaciones anatómicas y fisiológicas del mismo, la influencia de las emociones en el cuerpo, la biomecánica y la patomecánica, a fin de ofrecer un tratamiento eficaz y adecuado a cada paciente.

FISIOCLINIC está formado por un variado equipo de profesionales de distintas disciplinas (osteopatía, nutrición, fisioterapia, psicología, readaptación física y ciencias de la actividad física y el deporte) para ofrecer la mejor alternativa a las necesidades de quienes nos consultan.

Protege tu espalda contra el frío

Destacado

Parece que está llegando el frío, tan esperado por algunas personas, indeseado por otras. Sea como sea, en este período de bajas temperaturas, hay que prevenir los posibles dolores musculares que podemos sufrir, debidos a las contracturas que se producen al encogernos.

ola-frioLas principales causas del dolor de espalda en invierno son los cambios de temperatura y la posición «encogida» que se adopta al salir a la calle cuando hace frío. Al encoger el cuerpo la musculatura se sobrecarga, sobre todo en cuello y lumbares. En efecto, al sentir frío nos encogemos y, al encogernos, se contraen involuntariamente los músculos del cuerpo; lo que los hace más propensos a calambres y espasmos que hacen que se vuelvan tensos o rígidos (retracción de las fibras musculares).

Las contracturas se producen de manera mecánica como reacción al frío y provocan lumbalgia o dolor de espalda intenso y duradero.

Si salimos con poco abrigo, estaremos haciendo que la musculatura soporte malas posiciones durante períodos prolongados en el tiempo, entonces se acrecienta aún más la aparición de estas contracturas que provocan lumbalgia debido a la exposición prolongada al frío.

En nuestra clínica, valoramos el daño general, teniendo en cuenta el estado físico del paciente, y actuamos sobre el agarrotamiento muscular con masaje descontracturante y estiramientos musculares. Y cuando ya no exista dolor agudo, le daremos una tabla de ejercicios para fortalecer la zona afectada.

Para prevenir el dolor de espalda ante el descenso de temperaturas, desde FisioClinic te damos algunos consejos:

  • Vestir con ropa ligera, que no pese y con varias capas; hay que ir abrigado, pero con posibilidad de prescindir de parte de las prendas.
  • Para evitar encoger los hombros por el frío, llevar bufanda o pañuelo para que cuello y cervicales estén abrigados.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura y corrientes de aire.
  • Practicar ejercicio regularmente: caminar, al menos, una hora diaria.